retazos
Sempiterno negro que no es por luto ni ausencia de color, sino porque ella es la suma de todos los colores en los que se des-grana.

Ingenio, paciencia heredada y minuciosa, capaz de desliar la más enrevesada de las madejas, y al segundo, liarla, liarse y liarte.

Enreda con mayúscula, ya desde su origen nos lo vino diciendo…qué no salgo…me doy la vuelta para mirar desde aquí…espera qué será esto…no veas qué susto… ahora sí. Como una sorpresa.

De creatividad infinita hasta inventarte tu propio mundo, solo tú sabes la vida secreta de los Pin y Pon.

Imaginación sin límite, era todo lo que necesitabas para diseñar tus juegos y tu música. Siempre la música, heterogénea no podría ser de otra manera, y no te dormías hasta que no cantabas el repertorio que sabías… ¡papaaá, ahora ya puedes apagar la luz!

Te expresas con las manos y diseñas tu vida, tu mundo y el mundo de otros en busca de una perfección perfecta de espacios con distancias milimétricamente calculadas, líneas y trazos con los que solo tú sabes crear imágenes. 

Ciudad de plazas soleadas y abiertas, siempre mirando al sur, y de callejuelas estrechas y sombrías, que por pudor nunca muestras. Porque tienes tus reglas, porque eliges tus soledades, porque has decidido “llorar sin molestar”.

Granos encarnados, cuidadosamente separados y protegidos de aquellos que intentan meter su nariz, de manchar con el barro que llevan pegados a sus zapatos, que dicen lo que debiera ser en un pobre intento de salir de su anodina mediocridad, y “no haces caso, y te ríes y te preguntas, qué sabe nadie”.

Disidente de la normalidad, decidiste hacer de tu existencia un viaje personal salvaguardando tu alma y ternura. “Resistiendo frente a todo, sin volverte de hierro para no endurecer tu piel”.

Huidiza de halagos y lisonjas por ego olvidado. Que sí, eres el mejor de los reflejos… ya sabes, cuando tengo razón…

Respeto absoluto a la esencia de los demás y tierno cuidado de cada uno de nuestros disfraces. Mesura en todo tus intentos y firme resolución “me importa ser yo”.

De ideales y compromiso sin hacer bandera ni gala de ellos, lejos de la foto y de reconocimientos.

Guardiana de mi memoria, carcajada limpia, a tu lado siento el hogar, la ternura y esa extraña mezcla de cordura y locura. Ay,…quién no te conozca…

Esto no es por tu 19, es como todo lo que hago, porque me da la gana, porque te debo años y un “gracias” por aquella carta que me sacó del olvido. Lo que pasa es que me ha salido un torpe boceto, líneas mal trazadas incapaces de dibujar un todo tan grande.

“Sigue liando telarañas que enmarañan mi razón, que te quiero mucho y es con ton y son”.
"Hourglass" - Metalmorphoses

Aquí cuenta cada uno la película como quiere que para eso les respaldan millones de votantes, deseosos estamos además de que nos expliquen cómo es nuestra realidad, porque cualquier parecido con la ficción que nos cuentan es pura coincidencia, y nos vendan todo lo bueno que han hecho por nuestro bien, envuelto en un discurso de lo más paternalista con la manida frase de que a ellos les duele más que a nosotros… ¡por supuesto!

Y es que además me quitan años de encima, porque me devuelven esa misma sensación de ira cuando impotente asistía a los injustos castigos de mis progenitores que como niña me tutelaban, orientaban y decidían por mí al decirme eso de “con esas pintas no sales de casa, lo digo por tu bien y no se hable más”. Tengo que confesar que con el transcurrir del tiempo debo de darles la razón, a mis padres y a estos padres estadistas tendrá que pasar siglos y para mí que no me convencerán.

Pero ellos sigue en su empeño de convencernos, que no quiero yo pensar mal y achacarlo a que estamos en año electoral…no, no, no… tendrán que decirnos los grandes avances conseguidos porque por lo visto algunos todavía se empeñan en no verlos.

Y así asistimos día tras día al circo del hemiciclo o las ruedas de prensa o las entrevistas que últimamente parecen que proliferan… qué no, qué no… qué no quiero pensar mal y esto no se debe al año electoral…cada vez con discursos más absurdos y surrealista. Si admiten un consejo Señorías, para llegar a los grandes del surrealismo “Arroyito y Pozuelón” les falta la copa de coñac, el cigarro y las chaqueta blanca… ¡ah, se me olvidaba lo más importante!, mucho, mucho sentido del humor y más inteligencia.  

Entonces escucho a nuestro presidente del gobierno decir “lo que me ha impedido cumplir mi programa electoral es la realidad”.

Pobre Mariano, que hizo su espléndido programa electoral en el que no subía los impuestos, no intentaba privatizar la sanidad, no encarecía la educación y disminuía las becas, ni tampoco flexibilizaba el despido, teniendo en cuenta la realidad del 2011, que debíamos estar de lo más boyante porque sino no lo entiendo.

O es que tampoco se dio cuenta, como su antecesor, de que la crisis empezó en el 2008, entonces por qué criticaba al anterior gobierno en la gestión de esa crisis, y de qué se quejaba tanto cuando repetía lo de la herencia recibida, si por lo visto usted y su partido diseñaron un programa de lo más optimista conforme a la realidad que veían pero luego descubrieron que era otra. ¡Ay, todos tenemos sueños incumplidos! Cuanto te entiendo querido Mariano, lo que entiendo menos es qué te está pasando en la cara que te veo… dejémoslo en raro.

Menos mal que todavía quedan algunos hombres buenos y te dan ánimo Mariano, como el Gobernador del Banco de España, institución de reconocida independencia que defendió tu política económica declarando: "apartarse del camino que lleva a situaciones imposibles e insostenibles no es austeridad sino sentido común y, en un sentido muy real, patriotismo".

Déjese de lindezas querido Luis que por patriotismo no me viene como sinónimo Gürtel, ni contabilidad B del PP, ni el ático de González, ni operación Púnica, ni Rato, ni Bárcenas, ni el Bigotes, ni Pokemon. Joder, que a este paso solo quedan como hombres buenos “el pai, el chuli y el cabra”.

Con este panorama solo cabía una cosa, el despertar y renovación del PSOE. Venga elegimos al guapo, debieron pensar. Y empezó pisando fuerte, “no me temblará la mano en echar a ningún corrupto del PSOE”.

Bien Pedro, y ¿con esto quiere que te aplaudamos?...es lo mínimo querido. Pero sí te tembló la idea y cambiaste eso de “imputado” por “investigado”, qué no quiero yo pensar mal y que tenga esto que ver con Chaves y Griñán, no, no, no.

Y ahora quieres cambiar el Estatuto de los Trabajadores para que los subcontratados cobren lo mismo que los contratados, bien también Pedro, y ¡qué en todos los años de gobierno socialista ninguno haya caído en ello! Mira qué el Estatuto lleva años, ¡qué no estamos hablando del último best seller! y que al pobre lo hayan modificado siempre para recortar.

Ahora querido Pedro solo tienes que demostrar que además de guapo vales, cruz tenemos los bellos hijo mío, pero date prisa que ya llevas tiempo malgastado, ¡ah! y no te olvides de mirar al sur que también existe.

Pero lo mejor de todo es que por fin se acabará el bipartidismo. La gran esperanza, Ciudadanos, no, Ciutadans, no, el anteriormente conocido como Ciutadans, no, como Prince… ya me he liao.

Qué me ha gustado Albert Rivera tu programa, sobre todo en lo relativo a la I+D. “Queremos invertir hasta alcanzar el 3% del PIB en I+D”. ¡Qué gran idea!, lástima que no sea tuya sino una “recomendación”, como sólo ella recomienda, de la Unión Europea.

Y para ello quieres “atraer y promocionar a los mejores investigadores”, lo que no dices es si vas a atraer y promocionar a nuestros investigadores, aquellos que se vieron obligados a irse fuera de España para investigar porque el pobre Mariano no pudo cumplir con su programa electoral y quitó las ayudas a la I+D+i, aunque todos sabemos que no fue emigrar sino “movilidad internacional”, para conocer otros países mayormente.

Ten en cuenta Albert, perdón, a ti también te llamo querido, entonces, querido Albert que aquí somos mucho de alabar a lo extranjero y como no lo matizas me temo que atraerás a los mejores investigadores de apellido impronunciable para nosotros, que seguimos igual con nuestro nivel intermedio de inglés, mientras que nuestros “movilizados internacionalmente” serán reconocidos fuera de nuestras fronteras, como siempre.

A parte del descuido, olvido, o lo que sea, porque tampoco cuentas en tu programa electoral, que me he leído, sí, he sido yo, cómo vas a reforzar los Centros de Innovación, los Cluster, las OTRI y la madre que los parió.    

De UPyD ni hablo, que ya tiene bastante con Rosa Díez, y tampoco de Podemos, que ya hablan demasiado otros de ellos. ¿Quién queda?.. ¿IU?.. Ah, no, estos parecen que ni cuentan.

Se me olvidaba… la Conferencia Episcopal, que éstos no se presentan pero por lo visto algo tienen qué decir y van y dicen: "debemos afrontar realmente las raíces de la pobreza, y para ello es necesario que los responsables públicos, los miembros del Gobierno, pongan en marcha acciones de todo tipo: fiscales, de redistribución de bienes, de humanización del trabajo... Porque la pobreza es evitable en la actualidad".

Muy bien queridos obispos, porque antes no podría ser evitable, la pobreza digo y por eso ustedes han mirado hacia otro sitio. Tampoco quiero pensar mal y este cambio de los obispos y su crítica al gobierno no se debe a la ley del aborto que no se consiguió, que no, que no, que no.

También han dicho: "no podemos dejar todo en manos de los poderes económicos, de la banca".  Esto si que no me lo esperaba, van a desmantelar el Banco del Vaticano para la redistribución de la riqueza, si es así conseguirán que me una al canto final que recoge su instrucción pastoral, si me la he leído, he sido yo, y con “María cantamos que Dios «derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes»” Pues eso, amén.

Permitidme que lo último vaya dedicado a la Botella aunque no se presenta a las elecciones, pero por lo que me toca, por ser mi alcaldesa resalá, porque cada vez que sonríe da más miedo, por cercanía, más cerca imposible.

Querida Ana…adiós. En este caso lo importante no era participar. Y como se suele decir tanta paz lleves como descanso dejas, aunque con lo que nos viene poco descanso parece.


Recibo un whatsApp de mi amiga la Oliva para comunicarme los planes que tenemos para este vienes, que es santo por lo visto.

-         Mañana haremos una ruta de senderismo con mi hermana y mi cuñao, 10km con alguna subida. ¡Un día en el campo!
-         Ok ¿qué tengo qué llevar?- nota a recordar: la próxima vez preguntar nombre del sitio dónde vamos, geolocalización, dificultad de la ruta, cuántas y  grado de pendiente de las subidas, y con toda esa y más información tomar la decisión de si es necesario o no mi presencia en el evento.
-         Calzado cómodo, mangas largas que al principio hará fresquete y cortas para después. Pantalones anchos...no lleves la chupa de cuero. Jejejeje.
-         Japuta. Calzado cómodo llevo siempre. Yo con pantalones anchos no salgo a la calle.
-         ¡No lleves vaqueros!
-         Ya veré.

Pasado un buen rato me asalta una inquietud: lo mismo no es una buena idea. La última vez que hice deporte tenía 16 años cuando en un partido de baloncesto vi truncado mi futuro en la NBA al romperme cuatro dedos de mi mano derecha. Y la última vez que estuve en el campo terminé, por lo que quiera que sea, atrapada entre zarzas de las que me libré a cambio de dejarme casi la totalidad de mi epidermis allí. Ignorando estos antecedentes quedé con la Oli tempranito… ¡qué puede salir mal!

6 a.m., inicio del calvario, y yo que quería descansar estos días de asueto laboral. La Oliva se pierde para llegar a casa de su hermana, pirula en un semáforo delante de un coche de la policía municipal…uuff, menos mal, pasan de nosotras…con las pintas que llevamos habrán decidido que ya tenemos bastante.

El matrimonio Roper nos está esperando desayunando un par de huevos fritos, sin prisas que para eso nos hemos dado este madrugón. ¡Vaya dos!, llevan juntos desde niños y como niños piensan vivir esta vida y hasta la siguiente juntos.

Por fin iniciamos el camino, gracias a la tecnología del GPS sólo nos perdemos cuatro veces. El polar para el fresquito de la mañana hace dos horas que me sobra. Llegamos al lugar, por lo visto, ya me aclara la hermana de la Oli, estamos en Guadalajara para ver unas cataratas. ¿Cataratas en plena meseta?, me sorprendo, incrédula soy por naturaleza con la obra del omnipotente creador.

Los Roper sacan del maletero de su coche artilugios y equipamiento que dejarían al mismo Calleja asombrado. El cuñado de la Oliva, que de natural tiene pinta de urbanita, pero urbanita del mismo centro de Chicago, según pone el pie en el campo se convierte por la gracia de vete tú a saber qué dios en Agroman. ¡Qué profesionales!

Y así, abriendo la marcha los dos senderistas y la Oli y yo como comparsa iniciamos el recorrido en busca de las cataratas cuál fuente de la eterna juventud. Primera subida, cago en el día que volví a fumar. Esto no es lo peor Moski, me dice la hermana retrato de la Tárrega en sus mejores momentos, lo peor es la bajada que viene ahora. Claro, claro, cómo se nota que ella no es adicta a Philip Morris.

Pues tenía razón. Se abre ante mis pies una bajada en un improvisado camino con piedras y arena que debe de llevar a las mismas puertas del infierno. Ánimo Moski, tú puedes, llevas un buen palo donde apoyarte y menos mal que me puse la rodillera, no sé por qué no me convenzo a mi misma.

No hay manera de colocar bien el pie entre el empedrado, la arena hace que resbale levantando polvo que me trago porque hace un rato que ya respiro por la boca. Echo el cuerpo hacia atrás para vencer la ley de la gravedad ya que hace tres piedras, y dos torceduras de tobillo he creído ver una de las cabezas de Cancerbero al final del camino. Con los dedos de los pies intento hacer presión para asirme más a las zapatillas, lo que me provoca pequeños calambres. Con tanta piedra no hay sitio ni para colocar el palo como apoyo, lo que me obliga a bajar con él en alto como si fuera amenazando a los otros senderistas, que inconscientes han tenido la misma idea que nosotros.

Conseguimos bajar enteros, esto si que es un milagro que empequeñece al de los panes y los peces.

¡Qué maravilla Moski, qué bien huele a pino y se ve hasta la nieve en la cumbre!, me dice Agroman. No consigo oler nada…mierda de alergia…levanto la mirada, estoy mareada…debe ser esto el mal de altura…hago un esfuerzo y fijo la vista en un punto…no es posible, ¿ese es Sonny Crockett?... ¡joder, tengo alucinaciones!... ¿qué es esto… jet lag?...lo mismo es que cansado de Miami y su corrupción ha decido hacerse guarda forestal… a mi me vale como explicación.

Fotos de rigor y seguimos el camino. Las  piedras están machacando mi rodilla, nunca debí jugar al baloncesto, por qué no me daría por el ajedrez. Deseo la misma muerte, aquí y ahora, de nuevo otra bajada aún más escarpada que la anterior. Escucho a mi espalda una voz burlona, ¡recuerda Moski que luego esto lo tenemos que subir! dice la Tárrega que ya empieza a asemejarse a la actual ni rastro de sus mejores momentos. Plaff… la hermana de la Oli da con sus huesos en el suelo… algún dios ha debido escuchar mis súplicas… te lo tenías merecido niñata.

Con más pena que gloria lo conseguimos. Escuchamos el ruido el agua y de sus saltos pero no conseguimos verlo por la cantidad de gente que hay. Mejor rodeamos por aquí, que parece que no hay nadie, le digo a Agroman. Nunca he sido de seguir los caminos establecidos y a la muchedumbre, he pagado por ello y esta vez no iba a ser la excepción. 

Campo a través sorteamos piedras, cómo no, diferente clases de flora que no identifico y zarzas, estas si las conozco, que de nuevo muestran su querencia por mi piel. Si llego a saber esto me agencio un machete. Como salida de plena selva amazónica asomo por fin la cabeza y lo que queda de mi cuerpo para encontrarme cara a cara con dos toros… ¡no corras Moski!, dice preocupado Agroman. ¡Estoy yo pa correr!, si estos quieren venir a por mi me enciendo un cigarro y aquí me quedo. Afortunadamente pasaron de nosotros.

Y por fin ¡llegamos a las cataratas! Después de un rato agazapada en la única sombra que había, pude ver el río, sus cascadas… ¡impresionante!… y demás domingueros con la misma cara de dolor y arriesgando su vida para hacerse un selfie…sin comentario.

Como ya han inmortalizado este momento para subirlo a las redes, inician su marcha hacia la civilización. Por fin un poco de tranquilidad y disfruto del paisaje, mientras reponemos fuerza con los bocadillos que ha hecho la Oliva… ¡cómo nos cuida! Eso si, creo que se ha pasado rellenando los bocadillos, o con el sudor he perdido grasa y parte de la boca por que no hay quien pueda meterle un bocado a esto.

Un solo bocadillo con todo lo que tenía la Oli en la nevera ha sido suficiente para recuperar el ánimo e iniciar la vuelta. ¡Y qué vuelta! Destrozados los tobillos, machacada la rodilla incluso la buena, sin pulmones y una extraña presión en la sien alcanzo la primera subida.

Supero a unos chavales que están sentados en el camino, dos chicos se están fumando un porro mientras que las dos chicas gritan histéricas ¡¡qué hay hormigas!!. Pues espera a ver los toros rica. Ni les aviso por miedo a que en realidad sea otra alucinación.

Me preocupa la Oli, hace un buen rato que va muy callada y cada vez que miro hacia atrás la veo más pegada al suelo, creo que en vez de subir está arrastrándose. Otra subida… la Oli muere momentáneamente… su hermana también…te lo tenías merecido niñata… Agroman intenta torear un toro…una pena que muera tan joven, me caía bien.

No sé cómo conseguimos llegar al coche. ¿Moski te apuntas para la próxima ruta? Me hago la dormida, solo si es por el Retiro, no te jode.

Esta mañana me ha despertado un fuerte dolor como un latigazo en la rodilla, está hinchada. Me duelen también los tobillos, los dedos de los pies y la muñecas de agarrar el palo, con el que debí de darle al matrimonio Roper por tan feliz idea. Tengo picaduras de vete a saber qué insecto, arañazos de mis queridas zarzas, y no sé por qué me duele el cuello. La nariz atascada e hinchados los ojos por la alergia. Rojeces por los brazos de la flora que no conseguí identificar, para mí que soy alérgica también. ¡Menos mal que no me quemé con el sol!, precavida que es una me puse protección 90.

En fin, solo espero resucitar al tercer día, porque lo que es hoy no pienso, no puedo, moverme de casa.


Praga

Porque a veces pienso que la vida no puede ser esto, que ha debido tomarse unas vacaciones.
Cuando mi alma me abandona y me siento para verla pasar. Colecciono calendarios, los años vividos, los años perdidos y las cuentas no me salen.
Cuando mi mundo se hace añicos y el universo no conspira para mecerme. Me reinvento, cada trozo inventado se ha llevado lo real y pienso ¿quién coño lleva mi piel ahora?
Cuando me dicen que el niño aquel que recuerdo ha decido abandonar violentamente, y ya no es niño, es padre, es amigo, es amante.

Porque la vida no puede ser esto, es una intermitencia, un descanso que te corta el aliento.

Y me asaltan mis intermitencias:

Mi distancia exquisitamente calculada, no quise, no supe vencerla. Nuestro último encuentro, no quise, no supe sacar mis manos de los bolsillos. Un pinchazo en el corazón, no supe reconocer el dolor. La casualidad de verte, 20 años después como el bolero. Un pinchazo en el corazón, ahora sí supe reconocer la nostalgia.

La juventud parada en tus eternos 21. Lo sé, no lo he olvidado, tenemos pendiente una copa de cava, pero tú llegarás como siempre te recuerdo y yo ya he conseguido doblarte la edad, ¿me reconocerás?

La calavera que me devuelve el espejo a pesar de las veces que he mudado de piel. Los kilómetros recorridos sin llegar a ningún sitio. Mis noches en el infierno aunque me cantaras aquello de “good night, it´s alright”.

Mi alma en venta. Mi anuncio: “se compra ilusión, pago al contado”.

Mi vacío. Te eché de menos durante 15 años, fingí que no te necesitaba. Te encontré en tu último abrazo cuando ya no eras tú…era todo lo que había anhelado.

Tu lucha indigna y desigual en tu última batalla, llevándote lo que nunca fuimos en el único te quiero pronunciado antes de que tus ojos se cerraran para siempre.

Me olvidé de quererte.

Aquella vez que dije la verdad y no sirvió para nada…se marchó, sin portazo, lentamente, dejando la puerta entreabierta para que volvieran los viejos fantasmas.

La tesis abandonada, lo que quería ser y lo que he podido conseguir.
Olvidar los sueños para poder seguir, recordar en post-it deseos para sobrevivir.

La caja de zapatos, testigo de un pasado que empieza a perder el color de tu caligrafía. Los 15 años, los siguientes 15 sin ti.


Porque la vida no puede ser esto. Debería ser siempre:
La emoción al ver la Capilla Sixtina.
Escuchar en directo la canción que sabes que siempre te va a acompañar.
Reír hasta llorar con amigos en una calle de Praga.
El abrazo del reencuentro.
Cada vez que me cantas The river, algún día volveré a ser quien siempre quise ser.
Remover el café con humo y risas.
Miguel Hernández, Miguel Ángel, el chocolate y el rock.
Mi Drocito y los ojos de Julia.
Pasear bajo una tormenta.
Echar de menos Madrid en Londres.
La mejor cerveza, sola en aquella azotea con el Duomo enfrente y sonando Racing in the street.
La sonrisa cómplice de quien te conoce.
Un buen libro, una palmera de chocolate y bailar en la oscuridad.
Arriesgada afirmación, socialmente incorrecta, en este mundo en el que si no estás en la red no eres nadie. Uno de los nuevos mandamientos del siglo XXI., que creo que superan con creces los antiguos diez que algunos tuvimos que memorizar.

Si, me hice un perfil de facebook ante la insistencia de amigos y con la única finalidad de que dejaran de comerme la cabeza. Pero confieso que no me gusta y que me supera cuando recibo avisos de notificaciones pendientes e invitaciones a ser amiga de gente que no conozco, de compañeros de curro que no tengo más remedio que aguantar todos los días y pretenden además husmear en mi intimidad, de amigos/as de mis amigos que no veré jamás… En fin, me da pereza. 

Me da pereza actualizar mi perfil, pero más leer lo que actualizan algunos. Me estresa cuando facebook me pregunta ¿qué has pensado hoy?, de verdad ¿todos tenéis pensamientos que podéis contar? y es más, ¿de verdad pensáis que nos interesa algunos de los que escribís?
Me supera cuando me propone personas porque compartimos amigos. No, no me interesan las mujeres en las que en sus fotos destacan unas tetas más grandes que dos carretas y una pésima, vulgar diría, copia de la sonrisa sensual de Marilyn.  

Me arriesgo. ¡Qué coño!, ¿se puede decir esto o estamos en horario infantil?, y sigo rompiendo con otros de los mandamientos que nos ha impuesto esta sociedad.

No tengo organizada cada hora de mis 24 que me depara un día, con el curro, hacer runnig, que antes era correr, y estar al día con lo último en tecnología y moda. Comer de manera sana, solo proteínas y batidos de color sospechoso, mezcla de algas y verduras, por muy bueno que sea para mi tránsito. Actualizar mis perfiles en las redes subiendo las fotos de lo último que he comido o donde he estado. No, tampoco hago yoga. Ni llevo lo último en moda, porque desengañémonos a todas no nos queda bien los mini shorts, que alguien corra la voz.

Y todo este estrés como obligación para ser feliz. Y subrayo lo de obligación, si lo haces porque te sale de los huevos o de donde quieras, todavía no me han dicho si estamos en horario infantil, pues adelante con ello. Eso sí, permitidme que yo siga como aquel, a mi manera.

Prefiero quedar cara a cara con mis amigos para que me cuenten sus viajes, sus vidas y pensamientos y enredarlos con unas cervezas. Dejar horas del día a la improvisación o el azar, incluso perderlas. Regalarme palmeras de chocolate cuando la vida se hace amarga, y, por supuesto, las amigas de mis amigos no son mis amigas.

Perdonad el tono refunfuñón y arcaico. Igual es la edad, como decía aquel “I´m too old for this shit!”, pero de esto hablamos otro día.


Mujer de piel color de la tierra, plata los cabellos rebeldes a pesar de tu peina y de grandes soledades. ¡El mundo por montera!

Zaina la mirada desafiando el luto de posguerra, lengua libre y querer con exigencias.

Caminar seguro y orgullo testarudo. Todas las razones y una sola, ¡por mis cojones!

Montoncitos de cenizas, colecciones de todo y café migadito.

De paciencia infinita remendando tu vida, cositas pequeñitas, despacito, despacito.

Arrugas de trigo y recuerdos en barbecho.

De belleza admirada y encajes de presumir.

Pocas risas que tuviste una guerra civil y mil batallas.

Ríe ahora de esas mujeres que su lucha se queda en una “a” en las palabras. ¡Ay, mi morena, qué sabrán ellas! del blanco y negro, de normas que te asfixian, señoritos y confesores y principios de cuaresma.

Dueña de tu vida y de un solo reino: tu hijo y tu hermano.

Cortijo de nea con ventanas cerradas, ¡que nadie mire!, ¡que ya he tenido bastante!... censura, lenguas de avispas y normas dictadas, que con todo eso me hago un ovillito y no hay nadie que me pare.

Le esperaste para irte solo un poco antes, ¡ay, mi morena!, como siempre marcando tus reglas. Cierra la puerta, ya estáis todos.   

¡Ay, mi morena!... 
Te debía una despedida.
…¡Ay!...
Ya nadie me dice ¡ay, mi morena!